La aparición de los astros (orto) ocurre en el horizonte N-E-S y se ocultan (ocaso) en el horizonte S-O-N. Para un observador situado en la corteza de la Tierra, pasa inadvertido el giro que esta hace de Oeste a Este (que es en realidad lo que nos hace ver ese desplazamiento de los astros de Este a Oeste). Tampoco percibe la órbita de la Tierra alrededor del Sol. Nuestra visión es la de la Tierra como elemento central de las órbitas del resto de astros. Así el Sol describe una órbita aparente alrededor de la Tierra que llamamos eclíptica y que tarda un año en cumplir. Esta visión real corresponde al modelo Geocéntrico.
Si queremos estudiar los efectos e interacciones del Cosmos y comprender las vinculaciones entre los ciclos y ritmos del "tiempo" con la "vida" a través de los procesos vitales y metabólicos, debemos escoger el sistema Geocéntrico ya que como habitantes de la Tierra somos el centro de recepción de estos fenómenos.

El zodiaco regulador vital

De las múltiples constelaciones o grupos de estrellas existente en el Cielo, nos fijamos especialmente en el "anillo del zodiaco", que está constituido por la banda de constelaciones delante de las cuales se desplaza el Sol, la Luna y todos los planetas.

Las tres constelaciones de cada elemento, forman un trígono, están separadas 120º. La luna pasa cada nueve días por una constelación del mismo elemento. El tránsito de la Luna delante de cada constelación oscila desde algo más de una día hasta cuatro. Durante ese tiempo la influencia dominante es la reflejada por la Luna, procedente de esa constelación.

Los cuatro elementos

La teoría de los cuatro elementos se remonta a la Grecia antigua. Aristóteles desarrolla en su libro de Meteorología esta aproximación cualitativa del mundo. Explica que hay que partir de las cuatro calidades elementales: calor, frío, húmedo y seco, para comprender los elementos: tierra, agua, fuego y aire. Y es preciso distinguir estos elementos de los distintos estados de la materia: sólido, líquido y gaseoso.

El elemento tierra se compone de frío y seco; agua de frío y húmedo; fuego de calor y seco, y aire de calor y húmedo.

Para comprender los cuatro elementos debemos abordar la naturaleza desde un punto de vista cualitativo y no cuantitativo, las medidas de temperatura, humedad... no bastan para comprender la naturaleza más profunda.

El elemento Tierra se manifiesta en todo lo que es duro, denso, cerrado, fijo, oscuro. En la planta, es la raíz la que tiene la calidad de este elemento. Es el órgano vegetal más duradero, que se cubre a veces de una corteza leñosa. Es la parte vegetal, a partir de la que la vida puede expandirse. El elemento tierra provee a la planta del anclaje, gracias al cual la planta puede desarrollarse.

El elemento Agua al contrario es de una movilidad extrema, como la sustancia agua pasa fácilmente del estado liquido al sólido o al vapor. El agua no se fija jamás, da forma a todo. En la planta son las hojas las más estrictamente ligadas al elemento agua. Las hojas se acomodan en el espacio y son capaces de todo tipo de formas y metamorfosis. Las hojas no son siempre iguales, varían bajo las influencias exteriores.

El elemento Fuego, tiene un lado destructor, pero también dispensa la energía. Sin calor no puede desarrollarse la vida en la Tierra, y sin el fuego destructor la vida no puede renovarse. En el mundo vegetal el fuego se expresa en la semilla y el fruto. La semilla es de una concentración extrema, está como mineralizada, es por tanto desde donde puede surgir la vida. En el fruto es la concentración de calor solar el que genera los azúcares y aromas acumulados.

El elemento Aire, no sirve para la formación o funcionamiento de los órganos vegetales, pero les hace equilibrados. El aire a nuestro alrededor es una de las cosas más ligeras y a su vez hace también ligeras a las cosas mismas, ligeras y sutiles. Siendo invisible, impalpable y discreto, nos permite percibir a través de los sentidos: colores, sonidos, olores,... En la planta por ejemplo, el elemento aire transforma la hoja vegetal en flor; órgano ligero, coloreado y aromático.


El calendario/reloj cósmico

Es un planisferio celeste que nos ayuda a comprender las posiciones de los astros (Sol, Luna, planetas, estrellas zodiacales) actuales y futuros, y planificar así el calendario de trabajos para aprovechar las mejores configuraciones cósmicas.

La versión "dispositivo físico para manejar personalmente", fue diseñado por el ingeniero agrónomo Xavier Florín, en cuyo recuerdo lo llamamos “Reloj Cósmico”. Se trata de un planisferio celeste geocéntrico con dos agujas: el Sol y la Luna.

Desde hace años realizamos la versión española que comercializamos directamente y en nuestra tienda online.

En la versión online lo llamamos Calendario Cósmico; es una simplificación del modelo que posiblemente lo haga más sencillo de comprender y consultar; aunque la información que ofrece es más reducida. Todos los meses se renueva y actualiza en nuestro blog, así como en su página de facebook, donde se explica cómo interpretarlo. Lo describiremos a continuación.


Cómo usar el reloj cósmico

El Reloj Cósmico está formado por una serie de anillos concéntricos graduados y coloreados que corresponden a las estrellas fijas y astros móviles, situando la Tierra en el centro.

¡Disponible en nuestra tienda!

En este vídeo se nos muestra su uso:


Elementos del Reloj cósmico

Anillo de constelaciones - Astronomía

El anillo exterior muestra las doce constelaciones del zodiaco situadas en el plano de órbita de la Luna alrededor de la Tierra, están nombradas en latín: Cancer, Leo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitarius, Capricornio, Acuarius, Pisces, Aries, Taurus y Geminis.

En la parte alta están Geminis y Taurus que corresponden a las más altas del plano inclinado que forman la eclíptica con las constelaciones. En la constelación de Pisces (a la derecha) se encuentra el Punto Vernal que señala el punto de salida del Sol en el comienzo de la primavera (corresponde al inicio del signo de Aries).

Las constelaciones tienen diferente anchura según su amplitud y su color corresponde al del elemento que las rige: rojo=FUEGO, morado=TIERRA, azul=AGUA, y amarillo=AIRE.

Anillo de Signos - Astrología

El siguiente anillo (más estrecho) es el de los signos del zodiaco escritos en castellano, que nos permite distinguir claramente Astronomía de Astrología.

El anillo se divide en 12 partes iguales, una para cada signo y su posición es fija en contraposición al anillo de constelaciones que se desplaza como consecuencia del fenómeno de “Precesión de Equinoccios”.


Anillo de días y meses del año

El siguiente anillo de color amarillo corresponde a la división en meses y días del año y marca la trayectoria del Sol que da una vuelta aparente alrededor de la Tierra en la órbita que llamamos eclíptica.

Como luego veremos la flecha mensual de desplazamiento del Sol corresponde al periodo del mes que nos indica este calendario.

Anillo de ritmos siderales

El anillo verde y marrón corresponde a los ritmos Siderales de Sol y Luna ASCENDENTE y DESCENDENTE.

Este anillo señala los equinoccios, los solsticios, así como las fiestas cardinales (Pascuas, San Juan, San Miguel y Navidad).


Anillo de Planetas

El siguiente anillo blanco tiene un conjunto de iconos y flechas que corresponden a los planetas y el Sol.

La colocación corresponde a su orden de proximidad a la Tierra:

Venus y Mercurio – Planetas interiores
El Sol en la eclíptica y los planetas exteriores.
Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón.

Las flechas indican la trayectoria mensual (al inicio del mes están al comienzo de la flechas y al final en la punta). Los trazos negros indican cuando la trayectoria del planeta pasa de una constelación a otra. Si la flecha aparece orientada hacia la izquierda o bien gira a la izquierda indica que el planeta está en retrogradación o entra en este proceso (R). Mercurio tiene un movimiento muy rápido y recorre en un mes un arco importante de su órbita, por el contrario Marte cuyo movimiento es mucho más lento, describe a lo largo del mes un arco de su órbita más pequeño.

Cuando los iconos no tienen flecha indica que su movimiento es imperceptible. Si se encuentran en retrogradación se acompañan de una “R” y la flecha en que se inicia y “D” cuando retoman su trayectoria habitual, hacia la izquierda, el número señala el día del mes de cambio.

En este anillo se señalan el ritmo Draconítico con los nodos lunares ascendente y descendente; así como el ritmo Anomalístico con el apogeo de la Luna (Luna lejos) “Ag” y el perigeo (Luna cerca) “Pg”.


Anillo de la Luna

El siguiente anillo tiene las 29 lunas con sus fases y los días del mes, que permiten posicionar la Luna en su trayectoria alrededor de la Tierra, que ocupa el punto central (Calendario Geocéntrico). Las 29 lunas indican la fase lunar o Ritmo Sinódico: Lunas LLENA y NUEVA y fases CRECIENTE y MENGUANTE.

La referencia Tierra, Luna y Sol permite comprender este Ritmo.

También las escalas para determinar las posiciones relativas: trígono, cuadratura, quintil…