LA LUNA EN LA CATA DE VINOS 

Los protagonistas de la cata son el catador y el vino, ambos deben encontrarse en la mejor disposición para sentir sin distorsión el primero y expresar sin alteración el segundo.
En los dos casos hay unas circunstancias externas que influyen condicionando esos estados. Vamos a estudiar cómo los ciclos y ritmos de la Luna interrelacionan con catador y vino, para poder escoger los mejores momentos de sentir y disfrutar los vinos.
El ritmo sinódico de la Luna (Creciente, Menguante)
Es sin duda el más conocido y el más fácilmente observable. Dura 29,5 días de una Luna nueva a la siguiente, y propicia unos 15 días de luna creciente y otros tantos de menguante.

 

 
Este ciclo lunar está vinculado a la velocidad de los procesos, que se aceleran en creciente y ralentizan en menguante. En el "diálogo" que se establece entre el catador y la copa de vino; el primero es el que más acusa la presión del tiempo y las exigencias de la vida, que comúnmente llamamos estrés.Conocer cómo somos capaces de manejar el estrés con ayuda de la Luna, permite encontrar el sosiego preciso para el mejor disfrute del vino. Veamos cómo elegir los mejores días.
De Luna nueva a Cuarto Creciente, es el momento de abrirnos a nuevos vinos, de descubrir en catas a ciegas nuevas sensaciones y permitir que nuestros sentidos las disfruten y sean bien acogidas por nuestro gusto. Estas sensaciones van en aumento a lo largo de estos días haciéndose más intensas hasta un clímax que corresponde al día del cuarto creciente, en que la capacidad de crecer predomina.
De Cuarto Creciente a Luna Llena, corresponde al aumento de la hiperactividad, las catas no van a ser cuidadosas, ni en profundidad; las percepciones superficiales, un poco caóticas y las decisiones sin rigor. Es mejor utilizar estos días para continuar disfrutando los vinos ya experimentados.
De Luna Llena a Cuarto Menguante continúa en inicio la tendencia de actividad que genera la Luna llena pero poco a poco se va ralentizando. Es el tiempo de metabolizar las sensaciones y consolidar las emociones. Si la etapa de luna llena ayudó a la prospección de nuevos vinos, ahora es el momento de ajustar y consolidar las decisiones.
Del Cuarto Menguante a Luna Nueva perdemos la capacidad de concretar, para entrar en una fase de indefinición: las percepciones parece que estuvieran desconectadas de los centros de decisión. Sin embargo, se desarrolla la capacidad de simplificar, para desechar por ejemplo los vinos no aprovechables y valorar los vinos descubiertos. Es el periodo de experimentar el sosiego y en la armonía de los sentidos disfrutar de lo experimentado y asentarlo, quizás para tomar impulso y encarar un nuevo ciclo.

La Luna sideral o zodiacal (ante las estrellas del zodiaco)
En su órbita alrededor de la Tierra de 27,3 días de duración, la Luna pasa por delante de las 12 constelaciones del zodiaco.

Según se encuentre delante de una determinada constelación, la Luna transmite a la Tierra la calidad del elemento unido a esa constelación según los arquetipos Aire, Agua, Fuego y Tierra  Delante de cada constelación, dependiendo de su amplitud, la Luna permanece como media 2/3 días.
El ritmo sideral se manifiesta a la hora de la cata en un doble sentido: en el vino y en la capacidad sensorial del catador
En los vinos, el carácter Aire, Agua, Fuego o Tierra del momento, actúa en el descorche, que es el instante en que de nuevo este vuelve al contacto con el medio. La acción de un determinado elemento consiste en potenciar algunas cualidades presentes en el vino, véase el cuadro siguiente:
En los vinos, el carácter Aire, Agua, Fuego o Tierra del momento, actúa en el descorche, que es el instante en que de nuevo este vuelve al contacto con el medio. La acción de un determinado elemento consiste en potenciar algunas cualidades presentes en el vino, véase el cuadro siguiente:

 

En los vinos, el carácter Aire, Agua, Fuego o Tierra del momento, actúa en el descorche, que es el instante en que de nuevo este vuelve al contacto con el medio. La acción de un determinado elemento consiste en potenciar algunas cualidades presentes en el vino, véase el cuadro siguiente:

 Por lo que respecta al catador, si este actúa con la suficiente capacidad de abstracción y sin prejuicios, el carácter del día Aire, Agua, Fuego o Tierra, va a potenciar su capacidad sensorial, estimulando los sentidos correspondientes.
n los vinos, el carácter Aire, Agua, Fuego o Tierra del momento, actúa en el descorche, que es el instante en que de nuevo este vuelve al contacto con el medio. La acción de un determinado elemento consiste en potenciar algunas cualidades presentes en el vino, véase el cuadro siguiente:

n los vinos, el carácter Aire, Agua, Fuego o Tierra del momento, actúa en el descorche, que es el instante en que de nuevo este vuelve al contacto con el medio. La acción de un determinado elemento consiste en potenciar algunas cualidades presentes en el vino, véase el cuadro siguiente:

La Luna trópica   (ascendente y descendente)
Dada la órbita inclinada de la Luna respecto al plano de la eclíptica en su ciclo alrededor de la Tierra de 27,3 días, la Luna presenta un periodo ascendente y otro descendente.

 

 En periodo ascendente los vinos abiertos van a tener tendencia a una expresión más rápida de sus cualidades, pero también más dificultades de conservación y posibilidades de que estas se pierdan; se hace preciso ser precavido a la hora del descorche y consumir rápido el vino. En periodo descendente a la inversa, los vinos abiertos tendrán más facilidad de conservación, pero una tendencia involutiva en la expresión de sus cualidades; se hace necesario una apertura de la botella anticipada a su cata.

 Una forma estupenda para seleccionar ¡el vino que abrimos hoy!, ¡el vino que llevo a una reunión! o ¡el que regalo para un día determinado!