LOS VINOS DE LAS ESTRELLAS

Las plantas, los animales, la Tierra y nosotros mismos, todos los seres vivos, estamos regidos por leyes infinitamente más complejas que las de la física, química o tecnología: las leyes de la vida. Cada vez más, los avances en el conocimiento nos muestran complejas interrelaciones e incluso interdependencias, entre las que sin duda hemos de incluir el medio cósmico en él que está la casa de todos.

Luna y Agricultura

Los ciclos de la Luna con sus fases y movimientos, así como las posiciones de los planetas y estrellas, forman en su conjunto un sistema cíclico en el que se produce un perfecto ajuste con los procesos vitales en los vegetales (viñedo) y de actividad en las distintas fases de elaboración de los vinos.

Nadie sería capaz de negar la influencia o relación de la Luna en las mareas, los ciclos de fertilidad en las especies animales, los partos, la caza, la pesca… pero también, en la poda de la vid, en las fermentaciones o clarificaciones del vino.

Tradicionalmente se han utilizado las referencias del cosmos para configurar sus calendarios de trabajos, y ajustar estos a los mejores momentos de intervención. Ha sido mucho más recientemente que la agricultura industrial y la enología, reducida a la química, han desdeñado estos principios.

Desde hace años, trabajos experimentales demuestran la vinculación de los ritmos y ciclos de los astros con los procesos vitales. La viña inscribe su ciclo de la brotación, floración, maduración… ajustando fases, periodos y posiciones precisas del Sol, la Luna y las estrellas en el cosmos. De igual manera en la bodega, la elaboración de vinos y su evolución posterior, no es indiferente al momento cósmico, si no que se ve estrechamente vinculado e influido.

Como viñadores elegimos los momentos acordados a los ritmos, para orientar nuestro trabajo, en primer lugar a evitar toda trasgresión que abonos químicos o aditivos de bodega producen de desnaturalización, y en segundo lugar, como una fórmula de búsqueda de una tipicidad esencial y propia que corresponde a su origen y no a la tecnología.

Nuestro objetivo es dar a la dimensión cósmica, un papel esencial y determinante, no solo en sus manifestaciones sobre los ritmos y procesos vitales; si no también al propio carácter de nuestro trabajo y al concepto de “terruño” en los vinos.

vinos al compas de la luna

Cielo Geocéntrico

Cuando tratamos de estudiar el Cosmos cercano y entender los ciclos y ritmos del Sol, la Luna y los planetas con las estrellas de fondo, nos cuesta comprenderlo ya que nuestra visión directa debe ser abstraída hacia la explicación astronómica que nos han enseñado con el Sol como centro. En realidad los que vemos es girar a estos astros a nuestro alrededor.

Para explicarlo debemos ampliar el foco: el Sol es una estrella más de nuestra galaxia “Vía Láctea”, no es por tanto el centro; a partir de esa constatación podríamos ordenar la astronomía desde una óptica geocéntrica con la Tierra en el centro, y así hacer más fácil la observación y comprensión de los procesos.

Esta es la base de nuestra forma de trabajo y como lo explicamos.

La Luna circunvala a la Tierra cada 28 días aprox. al igual que lo hace el Sol por su órbita “La eclíptica”, una vez cada año; de la posición del Sol, la Luna y nosotros como observadores obtenemos el ritmo sinódico creciente y menguante, lo que pudiera parecer el único por el más conocido, sin embargo hay más.

 Otro ritmo llamado trópico, diferente al anterior se debe a la órbita inclinada respecto al ecuador terrestre; la Luna que tarda 28 días en dar la vuelta, pasa 14 días desde el lunisticio sur al norte ascendiendo, lo que nosotros percibimos es el arco que describe la Luna más alto cada noche, otros 14 días del lunisticio norte al sur, en el que el arco va descendiendo.

Un tercer ritmo, el sideral, corresponde al tránsito de la Luna ante las 12 constelaciones, dada la distinta amplitud de sección del arco de cada una de ellas, la Luna está de uno a tres días de media ante cada una, en ese periodo la Luna activa la Constelación y que por tanto el elemento que rige en ese periodo los procesos.

Así mismo podemos seguir el desplazamiento de los planetas (estrellas con luz fija popularmente llamados luceros), del más próximo al más lejano: Mercurio, Venus, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón. Cada uno con distintos periodos orbitales.

                                                         Luna Sideral

El Zodiaco Regulador Vital

La vinculación ente el cosmos cercano y el lejano se hace a través de las Constelaciones del Zodiaco que corresponden a los grupos de estrellas que se sitúan en el globo cósmico por detrás de la banda o anillo por donde discurren las orbitas del Sol, la Luna y los planetas.

Las Constelaciones del Zodiaco, véase el esquema, como un fondo fijo e inmóvil constituyen un anillo por delante de las cuales podemos situar a los astros que percibimos moverse. Esta capacidad de fijar las posiciones, les otorga un papel esencial para determinar ciclos y ritmos. 

Nuestro trabajo consiste en encontrar las concomitancias entre las posiciones de los astros entre ellos y respecto a su ubicación en espacios concretos ante las constelaciones y vincular sus ciclos y ritmos respecto al metabolismo en nuestro caso de la viña o los procesos de elaboración del vino y para determinar el momento y secuencia más favorables para los distintos trabajos en el viñedo o en la bodega y con respecto a los resultados que buscamos obtener.

Doce Constelaciones y Cuatro Elementos

Utilizamos la referencia aristotélica de los cuatro elementos como formas de energía; que a través de su interacción son capaces de formar todo cuanto existe en nuestro ámbito, ya que sea por ejemplo un metal o el aroma y sabor de uvas y vino.

Aire, Agua, Fuego y Tierra nos acercan a una explicación cualitativa fácil de comprender y utilizar en los procesos metabólicos de la viña; o los naturales de elabor

ación de vino, que en los Calendarios visualizamos mejor mediante la clave de colores.

 

                                                

                                             Tabla elementos

Ciclos lunares y sus efectos en la viña y el vino

A modo de ejemplo detallamos algunos de las claves de nuestro trabajo.

El ritmo creciente y menguante de la Luna se vincula con las velocidad de los procesos, en creciente se aceleran y en menguante se ralentizan, lo empleamos especialmente en las fermentaciones.

El ritmo ascendente y descendente es muy útil para determinar los mejores días en la poda de las viñas: en descendente la energía vital es negativa aquí cortar sarmientos y producir heridas; no desvitaliza la planta o acarrea problemas de cicatrización.

Eligiendo los días Aire, Agua, Fuego o Tierra en los trabajos, propiciamos que en cada caso sea la actividad de cada elemento la que actúe de forma principal y favorezca sus cualidades inherentes.

Por el contrario, ciertos días con la Luna muy cerca (Perigeo) o muy lejos (Apogeo) o bien cuando la órbita cruza la eclíptica  se producen interferencias y perturbaciones, que todo lo contrario, aconsejan abstenerse de trabajar.

 

LOS CALENDARIOS

Englobamos en este epígrafe los distintos modelos de dispositivos que hacemos en la Bodega de la Estrellas para ayudar a entender los ciclos y ritmos del cosmos más próximo; con el fin de aplicarlos a los procesos vitales y sus efectos físicos: agricultura y elaboración de vino.

El conjunto sirve para ubicar el Sol, la Luna y planetas día a día ante las distintas constelaciones y establecer la referencias de posición de los planetas entre sí (trígonos, cuadraturas...). Su comprensión y animación nos permite entender la dinámica celeste, para poder así descubrir las vinculaciones de los ciclos y ritmos cósmicos con los procesos vitales en la agricultura, la elaboración del vino o la previsión meteorológica.

 

Calendario Cósmico Geocéntrico

De difusión online en nuestro boletín y redes sociales, es de vigencia mensual.

Su disposición es la siguiente: el anillo exterior contiene las constelaciones zodiacales, con su código de colores según las cuatro influencias: Tierra (morado), Fuego (rojo), Agua (azul) y Aire (amarillo) determina el sentir de la actividad esencial o tendencia que rige los días, según la posición de la Luna ante las constelaciones

Acercándonos al centro, está el espacio dedicado el movimiento de los planetas y el Sol. Los desplazamientos mensuales están marcados por flechas con iconos de su símbolo. A principios del mes el planeta está situado al inicio de la flecha y al final se ubica en la punta. El color corresponde al carácter del planeta según los códigos señalados. Cuando un planeta solo tiene icono sin flecha, indica que prácticamente es estacionario. Una “R” significa que su movimiento es en retrogradación y la fecha que acompaña,  señala el día cuyo sentido de desplazamiento cambia.

A continuación viene el espacio dedicado a la Luna: la circunferencia verde y marrón (Luna ascendente o descendente respectivamente). Corresponde a los ritmos siderales de la Luna.

Siguen los nodos lunares y las posiciones Apogeo (Ag) y Perigeo (Pg); así como las lunas llenas y nuevas (en cuyo interior figuran a la hora en que se producen) referenciado todo ello con el anillo de las fechas, que indican la posición de la Luna cada día del mes.

El centro corresponde a la posición de la Tierra.

También lo puedes consultar en Facebook: Calendario Cósmico Facebook

                                                                         Calendario Cosmico

Calendario Lunar del Viñador

De difusión impresa como pequeño cartel, dispone de información complementaria  por la cara posterior.

El Calendario Lunar del Viñador es una guía orientada a agricultores en general, que ordenado por meses, recoge los ciclos y ritmos básicos de la Luna y ayuda por tanto a planificar la fecha de realización de los distintos trabajos en los viñedos.

Ciclos y ritmos reseñados en el Calendario

Días de la semana de lunes a domingo: señalando las columnas de domingo con líneas de trazos verticales, para orientar también respecto al calendario laboral.

Ritmo Sinódico o de Luna Creciente, Menguante, Llena o Nueva, representada por iconos tal y cómo la vemos desde la Tierra.

Ritmo Sideral, que corresponde al desplazamiento de la Luna alrededor de la Tierra en su órbita inclinada respecto al ecuador terrestre y los dos periodos ascendente y descendente que están señalados en la línea de color verde o naranja respectivamente, que encuentra por debajo.

-  El carácter del día Aire, Agua, Fuego o Tierra, determinado por la constelación que ese día se encuentra por detrás de la Luna, está señalado por los colores de los números en los distintos días del mes según la clave cromática ya comentada.

Ciertas posiciones de la Luna, Apogeo (Luna lejos de la Tierra), Perigeo (Luna cerca de la Tierra) o momentos en los que la Luna cruza el plano de la órbita del Sol (eclíptica) o las de otros planetas cercanos (nodos), se producen perturbaciones que recomiendan abstenerse de trabajar el viñedo. Están señalados por aros que rodean el día correspondiente.

Disponible en la bodega gratuitamente por la visita o la compra de vino; también es enviado como obsequio al inscribirse en el boletín "De la viña al vino".

 

                               

Calendario Lunar 2019