¿POR QUÉ ECOLÓGICOS?

Motivaciones

 En Valdepeñas, la ciudad con nombre de vino, donde se funden la cultura y el arte de los oficios de agricultor y bodeguero, encontramos, en la cuarta generación, las viñas y Bodega "Dionisos".


El matrimonio Karina y Dionisio de Nova son quienes la gestionan actualmente, “pretendemos la continuidad de una pequeña bodega en un mar de vino, de corporaciones bodegueras y de administraciones que buscan dar salida a grandes volúmenes”.


La agricultura biológica o ecológica, ha sido desde el principio nuestro compromiso hacia la Tierra y la calidad de sus frutos. El respeto a la forma tradicional del viñedo es nuestra manera de huir de las altas productividades. Viñas criadas con mimo como corresponde a un patrimonio del que ahora somos sus cuidadores, pero que debemos legar a generaciones posteriores.


Así mismo, entendemos que elaborar el vino debe tener algo de alquímico, no todo es intervención, adición o modificación. Y al mismo tiempo respetar el origen y la tradición nos orientan hacia fórmulas que cada vez son más minoritarias y artesanales frente a la tecnificación de los procesos.


La instalación tradicional cobra entonces una relevancia esencial en nuestro proyecto: elaborar en las tinajas y guardar el vino en la cueva no es sólo un acto romántico, es una identidad.

Hacer a nuestro cliente amigo y partícipe de las inquietudes y logros, es más que un objetivo. Hacemos vinos para disfrutarlos con ellos.

 

El Terruño y el Viñedo



Estamos al borde de la gran planicie manchega, en una zona donde el paisaje va perdiendo paulatinamente su condición de llanura sin límites (La Mancha), convirtiéndose en un amplio valle flanqueado por terrenos de mayor altitud, cerros de naturaleza cuarcítica que sobresalen de las llanuras sedimentarias.


En este camino hacia el Sur por la Nacional IV, unos kilómetros antes de llegar a Valdepeñas encontraremos la finca "El Conuco", con una superficie de 39 hectáreas.


Suelos que proceden de materiales mesozoicos y terciarios de plataforma, de suaves ondulaciones sedimentarias constituidas por margas calcáreas, bajo las que aparece una capa de calizas blanco rosadas muy compactas en determinadas zonas.

Estos suelos de gran drenaje tienen en verano una gran reverberación por sus afloramientos calizos que facilitan una perfecta madurez y precocidad. Como todos buenos terruños viníferos los de "El Conuco" son pobres, y en ellos siempre se nos ofrece como un regalo de la naturaleza el verde de los viñedos en medio de la sequedad ambiental.

Las variedades antiguas son, la blanca Airén y la Tempranillo tinta, aquí llamada Cencibel, que es sin duda una de las mejores variedades españolas y que en estas tierras, si se la vendimia en la madurez, ofrece vinos aromáticos, complejos y aptos para vinos jóvenes o criados en barrica. En 1995 se plantó una viña de Cabernet Sauvignon; y en 2000 se plantaron las viñas de Syrah, cuyos frutos son un extraordinario enriquecimiento de sensaciones mediterráneas a los vinos. Más recientemente hemos plantado Garnacha y Verdejo.

Otra finca está en el paraje "El Corcobillo", de 4´5 hectáreas, orientada al norte en terrenos de pendiente, arcillosos y con cantos rodados, llamados "rubiales", con un fuerte color rojo por los óxidos de hierro. Suelos fuertes, que mantienen las más viejas viñas de Tempranillo, con escasas producciones, de uno a dos kilogramos por cepa; viejas cepas de troncos retorcidos con un gran almacén de reservas y uvas de mucho extracto. Estas viñas están plantadas y conducidas en cepa baja, en "vaso", con el fin de respetar la magnífica adaptación que consiguieron a este clima seco y riguroso generaciones de agricultores.

Vendimiamos a mano, con selección de uva en campo.

Todas las viñas fueron plantadas en vaso a marco real y en gran parte han sido subidas a espaldera en el año 2014 y 2015, para facilitar los trabajos y vendimia.

La Agricultura Biológica o Ecológica

 Esencialmente el uso de abonos químicos, que son solubles, propicia que la viña haga un consumo forzado que la induce a altas producciones pero acarrea metabolismos acelerados que impiden la elaboración de  las sustancias que más interés tienen para nosotros: aromas y sabores, produciendo uvas insípidas, incapaces de dar vinos de aromas y sabores naturales.

Criar las viñas con fertilizantes naturales (composts elaborados con parte de nuestros mismos residuos de elaboración y el complemento de estiércoles ovinos) hace que no solo su producción sea equilibrada, sino que además tenga un equilibrio fisiológico esencial para su vigor y rusticidad.

Viñas sanas a las que con sustancias naturales, azufre y poco más, somos capaces de proteger eficazmente, premiándonos por su parte con magníficos frutos.

Estamos en un territorio propicio a buenas maduraciones, capaces de ofrecer tal complejidad de aromas naturales que hagan empalidecer levaduras seleccionadas y aromas foráneos.

Nuestro principal esfuerzo técnico se centra en propiciar esta maduración, equilibrando la de la pulpa con la de la piel o de las semillas. Aquí confluyen todos los trabajos desde la poda y fertilización, el riego de mantenimiento, el estallicado, despunte o la vendimia en verde, con la magnífica aportación que nos ofrece el Calendario Cósmico que corrige y centra los procesos.

Qué maravilla verificar como nuestras uvas mantienen turgencia en veranos excesivamente calurosos, y luego somos capaces de encontrar en vinos de 8-10 años, tras estancia en barrica y botella, los frescos aromas que hubo en la piel de la uva.

Protegiendo la Tierra y las Personas

Las plantas, los animales, la tierra y nosotros mismos, todos los seres vivos, estamos regidos por leyes infinitamente más complejas que las de la física, química o tecnología: las leyes de la vida. Cada vez más, los avances en el conocimiento nos muestran las complejas interrelaciones e incluso interdependencias, entre las que sin duda hemos de incluir el medio cósmico en el que está la casa de todos.


Nuestro compromiso es no usar sistemas o productos de síntesis que afecten a los seres vivos, contaminen el medio y limiten la biodiversidad en agricultura. Y realizar las prácticas que aseguren un mayor respeto hacia la naturalidad en la elaboración del vino que va a ir en beneficio de la calidad natural y también evitando todo tipo de efluentes contaminantes al medio.

Utilizar fuentes alternativas de energía y de imputs que nos ayuden a una mejor eficiencia y sostenibilidad.

Dar a la dimensión cósmica, un papel esencial y determinante, no solo en sus manifestaciones sobre los ritmos y procesos vitales;si no también al propio caarácter de nuestro trabajo y  al concepto de  “terruño” en los vinos.

Compromiso hacia el ser humano con respeto a su dignidad como consumidor, a través de una actitud ética y de transparencia en los comportamientos.