Brotación, laboreo y repostura en "El Conuco"

Publicado por: Bodega Admin En: Agricultura Ecológica, Medio Ambiente y Vida Sana En: Comentario: 0 Hit: 119

La brotación no por esperada, deja de sorprender con un punto de emoción y anhelo: comenzamos un nuevo ciclo y a partir de ahora todo va a ser rápido incluso vertiginoso. Las yemas hinchadas muestran ya unas hojas y a la hora de que leáis estos comentarios incluso dejarán ver en pequeño sus hojas y frutos.

Todo se ha gestado y comenzado en la luna ascendente de abril, del 7 al 21 y mucho más rápido en la fase creciente de la luna del 17 en adelante. ¡Es espectacular! En unos días las viñas se vistieron de verde y su energía interior parecía que desbordaba.

La fase de brotación y desarrollo de la vegetación, es en realidad la continuación anual de su ciclo vegetativo y reproductor ya que al ser la viña una planta perenne, su vida es una sucesión de ciclos anuales que ¡maravilla de la naturaleza! son interdependientes, es decir, las condiciones del año anterior tanto debidas al clima o las intervenciones de poda, etc. determinan el ciclo siguiente.

En consecuencia, de un ciclo pasado muy corto y mareado por la sequía y las altas temperaturas, nos indujo a realizar una poda restrictiva orientada a una sostenida producción en la cosecha 2018.

Estamos concluyendo en estos días la primera labor del suelo. La cubierta vegetal de invierno va a comenzar a ser competitiva con el viñedo y es el momento después de 5 meses para ser removida. La vida del suelo ya es claramente más activa y la aireación que aportamos la incentiva. Labrar con cuidado sin tocar los brotes, sin zarandear las cepas.

A partir de este momento las heladas son muy preocupantes y de sobra sabemos que la vegetación puede ser un aliado que potencie el efecto negativo, al desprender humedad es susceptible de cristalizar sobre los tiernos y delicados brotes.

Esta primera labor después de que el suelo haya estado sin remover durante tanto tiempo es importante que sea con la luna en descendiente del 21 de abril al 4 de mayo (verificarlo en el calendario lunar del viñador 2018).

Solapado con la 1ª labor del suelo, procedimos a la repostura de las viñas perdidas. Las sustituimos por plantas nuevas ya injertadas. Con el plantador y agua a presión hacemos el hoyo donde colocamos la planta, que se protege con un protector para los conejos y liebres coman la bortación.

Los días de plantación como siempre son los de luna descendente y especialmente favorables están siendo los que la Luna esta ante constelaciones de fuego: 29, 25, y 26 de abril.

El año agrícola empieza y os iremos contando.

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